El uso de la Inteligencia Artificial, la clave
Aunque la Inteligencia Artificial es una tecnología que puede aportar grandes soluciones para las brechas de la ciberseguridad, al mismo tiempo es un arma muy poderosa para los delincuentes informáticos.
Los ataques a través de phishing o ransomware (hacer link a artículo ransomware) son mucho más efectivos cuando son alimentados por AI.
Por lo que al fin y al cabo todo depende de la inteligencia natural, para hacer buen o mal uso de la Inteligencia Artificial.
El software de Inteligencia Artificial o aprendizaje automático (Machine Learning) tienen la capacidad de ‘aprender’ a partir de las consecuencias de eventos pasados, y de este modo poder identificar amenazas de ciberseguridad.
Pero la cuestión es ¿cómo se puede detectar dicha intención y en caso de que resulte maliciosa, pueda detenerse al instante?
Futuro de la IA en Ciberseguridad
Las amenazas de ciberseguridad van en aumento.
A medida que las empresas cuentan con más datos personales, las potenciales fugas son cada vez más grandes, por lo que no sólo los usuarios están en riesgo, sino que ahora son las empresas también los grandes focos de riesgo.
La Inteligencia Artificial no está debilitando el mercado laboral a los expertos en seguridad, pero sí es un sector sobre el que hay que actualizarse, trabajar y comprender mejor para combatir posibles amenazas.
Hay varias cuestiones que los expertos se preguntan.
Entre ellas, si la Inteligencia Artificial asumirá las funciones de seguridad cibernética, o si AI y ciberseguridad serán aliados, o por el contrario se distanciarán como posibles enemigos.
Para responder todas estas cuestiones, entre las posibles soluciones se encuentra la de implementar, actualizar las reglas, permitir que la máquina procese, aprenda y ajuste sus propios algoritmos en el backend.
Puede ser muy posible que por ejemplo, la Inteligencia Artificial elimine la necesidad de contraseñas.
Así que dentro de 5 o 10 años ya no se utilizarán prácticamente.
En definitiva, cada vez más empresas apuestan por la IA para aumentar sus sistemas de ciberseguridad, pero cierto es que, al tratarse de una tecnología que reacciona similar al comportamiento humano a través de la experiencia, tiene su parte de riesgo, contra el que se deberán ir estableciendo barreras.